jueves, 30 de julio de 2009

El autentico monstruo


Lo intenté, vaya que lo intenté, pero esto de ser bueno, amable, atento, cariñoso, romantico o sus consecuentes estúpidos no me quedan; y para lo que es peor, me estresan de maneras idiotas.

Y ya nada me importa entonces. Pensar en los demás fue sofocante y uno ya no está para esas estupideces. Además de que parece no importarle realmente a nadie si uno trata de olvidarse de la egocentrista arrogancia porque de nuevo estan ahi tomandole el pelo, pisandole los zapatos.

La gente parece tan obsesionada en verme destruirles la moral y la autoestima que me conmueven a las lágrimas (si, lo sé, yo no lloro, es el sarcasmo, señores). ¿Como decirles que no cuando se ven tan enamorados por la idea? Yo soy solo un hombre.

Un genio de hombre, pero un hombre al final.

Ack. Es sentir la corbata muy justa o la camisa muy fajada. Y ninguna de ambas me gusta para usarse de tal o cual forma. Es la presión de haber sido un poco gentil con la gente por un tiempo escaso.

No necesito eso, no me importa.

Y bueno, como diría Bart Simpson: ¡Todo ese buen comportamiento innecesario para nada! ...Agh, estoy bastante tenso, siento una presión en el pecho, necesito algo de alivio...

Entonces todo el mundo entenderá lo que es ser un autentico monstruo. Puta madre.

Estoy cansado, bastante cansado.

Salud.

1 comentario:

Diego Guerrero Medina dijo...

No se amargue compadre que la vida da muchas vueltas. Que los monstruos sean otros, pero por idiotas.